Ofrecemos diez consejos para médicos sobre cómo dar malas noticias, según el capítulo “Cómo dar las malas noticias en la relación médico-paciente”, que presenta la última edición del “Manual de la relación médico-paciente”, publicado por la Organización Médica Colegial (OMC) de España.
1. Preparación y planificación:
- Antes de dar una mala noticia, es crucial conocer al paciente y sus deseos.
- “Dar una mala noticia no se puede hacer de forma imprevisible y sobrevenida sin preparar adecuadamente al paciente e incluso a la familia afectada por ella”.
- Planifique cómo, cuándo y a quién comunicará la información.
2. Derecho del paciente a la información:
- Recuerde que el paciente tiene el derecho legal y ético a estar informado sobre su salud, incluso en casos de enfermedades incurables.
- “El paciente tiene derecho a saber todo lo relacionado con su salud y a decidir sobre las actuaciones que se van a realizar o no realizar sobre él”.
- No ceda ante la presión familiar para ocultar información al paciente (“pacto de silencio”).
3. Comunicación clara y adaptada a la persona:
- Use un lenguaje claro y evite tecnicismos.
- “Es necesario ofrecerle una información correcta y fiable que además muestre seguridad”.
- Adapte la comunicación al nivel de comprensión del paciente y asegúrese de que ha entendido la información.
4. Entorno adecuado:
- Busque un lugar privado y sin interrupciones para la conversación.
- “Es necesario en cada caso y situación del paciente y familia elegir el mejor espacio de intimidad que con frecuencia puede ser el domicilio del paciente, un despacho o consulta donde no moleste ni interrumpa nadie o la habitación del hospital procurando la mejor hora para preservar una conversación sin prisas ni interrupciones a solas”.
- Dedique tiempo suficiente: evite las prisas.
5. Dosificación de la información:
- No dé toda la información de golpe.
- “Se deben utilizar frases cortas, fundamentando los hechos, dosificar la información no ofreciendo toda la información repentinamente”.
- Permita que el paciente procese la información y haga preguntas.
6. Manejo de las reacciones:
- Prepárese para diversas reacciones emocionales del paciente, como la negación, la ira o la confusión.
- “Atención especial merece la reacción psicológica del paciente tras recibir las malas noticias. Es normal que el paciente se muestre perplejo, hostil o dubitativo, o incluso que olvide o niegue la información recibida”.
- Mantenga la calma, ofrezca apoyo y comprensión, y evite interrumpir al paciente.
7. Honestidad y Esperanza:
- No mienta al paciente, pero tampoco elimine la esperanza.
- “Es posible que el médico no pueda comunicar toda la verdad o que lo haga en varias intervenciones, pero es muy importante no mentir o engañar al enfermo”.
- “Siempre procurar dejar una puerta abierta a la esperanza, incluso en las personas que tienen un pronóstico de vida muy limitado”.
8. Apoyo a la familia:
- Incluya a la familia en el proceso, si el paciente lo permite.
- “Ante la familia y cuidador principal debemos ser igual de delicados al transmitir la información que cuando lo hacemos al paciente”.
- Ofrezca apoyo e información a la familia y reconozca su importante papel.
9. Comunicación continua:
- Manténgase disponible para responder a las preguntas del paciente y de la familia.8
- “En todo caso mantenerse cerca del paciente con vía fácil de acceso pues siempre surgirán dudas que en ocasiones son la forma de pedir apoyo emocional y consuelo”.
- Adapte la información a medida que la situación evoluciona.
10. Autocuidado del médico:
- Dar malas noticias es emocionalmente desafiante para el médico.
- “Dar una mala noticia al paciente o a su familia constituye una situación estresante para el profesional”.
- Busque apoyo entre colegas y cuide su propio bienestar emocional.
Siguiendo estos consejos, los médicos pueden brindar una atención más humana y compasiva a sus pacientes, incluso en las circunstancias más difíciles.
